Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Camarada Ignacio

CAMARADA IGNACIO

Imagen
¡TU MUERTE PESA MÁS QUE UNA GRAN MONTAÑA PARA LOS COMUNISTAS!  A la familia, amigos y camaradas del incorruptible camarada Ignacio. Reciban de parte del Comité de Dirección de la Unión Obrera Comunista (mlm) un saludo fraternal, solidario, sincero, rojo y un fuerte abrazo para acompañar la despedida de nuestro viejo camarada de hierro. Permítannos recordar para el conocimiento de todos sus compañeros de clase y camaradas de lucha, algunos aspectos de su vida. El camarada Ignacio provenía de una familia proletaria y desde muy joven, siendo aprendiz del Sena, se vinculó al movimiento obrero. Trabajó como obrero de camisas Arrow y posteriormente de Cementos Caldas en donde se destacó como dirigente llegando a ocupar la presidencia del Sindicato. Su vida de obrero abnegado en su trabajo, fue la condición material en la que forjó su profundo espíritu de servir al pueblo, como sindicalista frentero y beligerante en la fábrica; como luchador revolucionario en las ca...

LA PARTIDA DE UN VIEJO Y QUERIDO CAMARADA

Imagen
Es incalculable la pérdida de un viejo camarada en nuestras filas, y más aún cuando ese querido camarada gozó de unas cualidades excepcionales y de una firmeza ejemplar durante toda su vida de militante. La sencillez, la humildad, la disciplina y la perseverancia ennoblecen y engrandecen a cualquier hombre, pero cuando esas cualidades se unen en la lucha por la liberación de todo el género humano se trasciende más allá de las fronteras de la vida de los hombres comunes. El camarada Ignacio fue un luchador incansable, un hombre de estirpe guerrera. Hace menos de dos años que conocí al camarada Ignacio, la primera impresión que me dio fue la de un hombre muy prudente, en reuniones procuraba hablar solo en los momentos precisos y de las cosas que conocía, además sabía preguntar cuando ignoraba algo. En su vida personal, el camarada practicó una vida sencilla, esa sencillez que generalmente acompaña a las personas grandes de espíritu. Con el trascurrir del tiem...