¡UNA VEZ MÁS SOBRE EL PARO NACIONAL INDEFINIDO!


Desde Revolución Obrera se ha puesto de presente que ante los abusos de los gobernantes y las clases dominantes, crece la rebeldía de los trabajadores y el pueblo en general, al punto que durante los primeros 100 días del nuevo Gobierno no han cesado las movilizaciones y paros, destacándose el paro estudiantil en defensa de la universidad pública ferozmente reprimido por las fuerzas del Estado; a éste se suma el descontento de los pensionados por impedir la nueva reforma que agravará su situación, la lucha sostenida de los obreros por acabar con la tercerización laboral y los salarios de hambre, la de los campesinos e indígenas por defender y frenar el despojo de sus tierras, la denuncia y movilización frecuentes por poner fin al asesinato sistemático de dirigentes sociales… abriéndose paso la conciencia de enfrentar la arremetida de los capitalistas y el gobierno con un Paro Nacional Indefinido.

Así mismo los comunistas advirtieron que ante la indignación creciente del pueblo los politiqueros de la bancada de la oposición, junto con las direcciones de las Centrales Sindicales se vieron obligados a convocar “jornadas de movilizaciones” y amenazar con un paro nacional para el 13 de diciembre. También los revolucionarios han hecho hincapié en que el Paro no puede depender de los politiqueros interesados en conseguir votantes para las elecciones del año entrante, ni de las camarillas dirigentes de las Centrales Sindicales agentes de la conciliación con los enemigos del pueblo. Advirtieron además que ellos —los politiqueros y los jefes vendeobreros— no harían nada por preparar el paro, porque son defensores del infierno de la explotación asalariada y maquilladores de la dictadura de los enemigos del pueblo.

Hoy esas advertencias son corroboradas por los hechos, poniendo nuevamente en evidencia el papel de apagafuegos de los politiqueros y dirigentes de las camarillas de las centrales sindicales y del Comando Nacional Unitario, cuando terminaron “desmontando” el paro, que no están interesados en realizar, con el falaz argumento de que era inoportuno hacerlo en diciembre.

El paro en diciembre es inoportuno para los capitalistas, el gobierno y las camarillas de las centrales sindicales por cuanto ahora se aprestan a realizar la nueva farsa de la negociación del salario mínimo, y el paro, entre cuyas reivindicaciones estaría el alza general de salarios, daría al traste con su engaño. El paro es inoportuno porque los jóvenes no se han dejado desmovilizar con las promesas ni el garrote, ni ha mermado la indignación del pueblo con la promesa de retirar el IVA a los productos de primera necesidad, como calculaba el gobierno y los que manosean la consigna del Paro Nacional… El Paro es inoportuno para los defensores de la explotación asalariada y de la dictadura de los ricos holgazanes más no para los millones sometidos a la bestial superexplotación y a la brutal opresión de los parásitos capitalistas.



Por supuesto que el Paro Nacional Indefinido debe prepararse como han insistido los comunistas desde hace años, pero eso no lo harán los politiqueros ni los jefes de las centrales sindicales porque su trabajo, como servidores del Estado y los capitalistas, es dividir al pueblo y desviar su lucha para salvaguardar los privilegios de los explotadores. El Paro Nacional Indefinido debe preparase porque el pueblo trabajador sí necesita encausar su indignación y rebeldía organizándose y uniéndose en una acción coordinada para echar atrás todas las reformas antiobreras y antipopulares del Gobierno, y frenar así la voracidad de los ricos explotadores y su plan de asesinato de dirigentes sociales. Esa lucha unida y coordinada de todo el pueblo hoy en Colombia tiene nombre propio: ¡Paro Nacional Indefinido contra todos los burgueses, terratenientes e imperialistas representados en el Estado! ¡Huelga Política de Masas que ligue el paro de la producción con la movilización del pueblo en las calles y el bloqueo de las principales arterias del país!

Por eso el proletariado revolucionario ha insistido en su llamado a todos los trabajadores, a todas sus asociaciones y sindicatos, a todas las organizaciones populares, a todos los dirigentes y activistas honrados, a todos los revolucionarios y comunistas, a encarar la preparación y organización de un Paro Nacional Indefinido recogiendo las reivindicaciones inmediatas del pueblo en un solo pliego de exigencias y concretando los Comités de Paro en todas partes que coordinen las acciones inmediatas uniendo a los distintos sectores. Comités de Paro que funcionen con independencia de los politiqueros y de las camarillas dirigentes de las centrales sindicales, que convoquen y realicen Asambleas o Encuentros Regionales y Nacionales donde se defina la Plataforma con las reivindicaciones de los diferentes sectores y se determinen las tareas de preparación y la fecha misma del Paro.

El papel de los revolucionarios y dirigentes honrados no es ir a la cola de los vaivenes de los agentes de la burguesía en el seno del movimiento obrero y de las organizaciones de las masas, sino advertir de las celadas del enemigo y sus agentes marchando con un plan consciente para hacer que el movimiento avance lo más posible, elevando la conciencia de las masas sobre sus objetivos inmediatos y futuros, y haciendo conscientes y generalizando las formas de organización y de lucha necesarios y que ya han emergido en el desarrollo mismo del movimiento.

Sueñan los reaccionarios y sus secuaces si creen que la indignación del pueblo cesará y aceptará sumisamente sus planes tenebrosos; por el contrario, cada nueva medida, cada nuevo asesinato, cada nueva golpiza, cada nuevo desmadre solo servirá de combustible para el estallido social que viene caminando en la forma de un Paro Nacional Indefinido que frenará la arremetida del Gobierno y las pretensiones de los empresarios contra el pueblo, que ayudará a la unión y organización de las clases trabajadoras del campo y la ciudad, y servirá para avanzar en la lucha revolucionaria que ponga fin a la terrible situación del pueblo colombiano.

Sueñan los explotadores y sus apologistas en perpetuar su oprobioso sistema porque cada una de sus acciones antiobreras y antipopulares no hacen más que destacar nuevas fuerzas para la revolución política y social que entregará el poder a los trabajadores y destruirá todo el poder del capital; la revolución socialista que hará añicos el Estado defensor a sangre y fuego de los privilegios de las clases dominantes y acabará de raíz con el capitalismo causante de las desgracias del pueblo colombiano.

Comité de Dirección – Unión Obrera Comunista (mlm)

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